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Y si no se da el caso...

Sin quererlo, el primer pie en pisar el suelo hoy fue el izquierdo.
Das el último trago al café con tal mala suerte que se derrama en la mesa.
Desesperación.
Ya una vez en la calle, abres el paraguas y lo que era de esperar, el viento hizo presencia. Combinación perfecta, lluvia y aire.
Miras al infinito, hoy no es tu día. Hoy te levantaste con el pie izquierdo.

Te lamentas por el camino, sin darte cuenta avanzas hablando sola, maldiciendo al viento, a la lluvia, a ti misma por haber salido de casa.
Calada llegas al trabajo y de vuelta a casa, más de lo mismo.

Otro día más, nadie para ofrecerte una manta y un chocolate caliente al llegar a casa.
Lo mejor del otoño es tener alguien con quien compartirlo. Pero, ¿y si no se da el caso? ¿Qué es lo mejor del otoño? ¿La fría soledad? ¿los paraguas rotos?

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