Caminas sin rumbo. Así te sientes feliz, no controlan tus pasos, tus rutas o paradas en el camino. Es maravilloso viajar solo, crear nuevos mapas en los que anotas los buenos lugares que has visitado, los que te gustaron menos, los que dejan huella en tu recuerdo. Todos, porque todos tienen un sentido para ti. Es la mejor aventura, lo peor de estos viajes es cuando alguien se une a ti. Crees que el viaje será mejor y en cierto modo no te equivocas. Tienes alguien con quien hablar, con el que compartes miles de momentos pero la convivencia no es fácil cuando dos personas son muy distintas. Y llega el momento en el que te controlan tus pasos, tus rutas, tus paradas en el camino... Te agobias y decides partir de nuevo solo, pero no es lo mismo... Nunca vuelve a ser lo mismo...
Como filosofía de vida tengo la frase "coqueta a ratos, croqueta siempre". Vivo atada a un recuerdo que cosí a un pequeño botón rojo. Escribo cosas sin sentido, sin motivo y sin razón. O tal vez no.