Ir al contenido principal

El Chico de la Inquietante Sonrisa

Además de leer en casa ahora también lees en la calle,la historia de la Chica del Botón Rojo te ha capturado. Ha incitado tu instinto. Tan llena de vida parece real. Tanta alegría, tanto amor y a la vez tanto sufrimiento y dolor. Caminas buscando un lugar cómodo donde leer y refugiarte en tu lectura.
"Hoy he vuelto hablar con él. Él no lo sabe pero es elegido. Es el candidato perfecto para reinar mi corazón..."
Paras de repente un fuerte trueno invade tus oídos y comienza a llover. Corres al igual que la gente, desorientada. Sin un porqué sin un donde ir. Ves una cafetería y corres hacia allí.
"Es el candidato..."
Sí, sí... Eso ya lo has leído...Vamos al grano.
"Llueve hoy en el País del Botón. El Rey está triste. Puede perder lo que más quiere, lo que más ansía tener siempre a su lado, su hija,la Chica del Botón Rojo. Jamás pensé que podría ser tan importante para alguien. ¿Cómo contarle que estoy enamorada? Después de tanto tiempo esperando sentirme así, una parte de mí no me deja ser feliz. Dejando a un lado la felicidad o sufrimiento de un padre por su hija queda la amistad. Él, tu amigo, tu confidente, ese al que admiras y quieres..."
Su gran amor... Por fin dirá quien es. Sigue leyendo ahora hay algo importante.
"(...) quieres pero no igual que te quiere él a ti. Ese el Chico de la inquietante sonrisa..."
Espera un momento, detente y analiza. Está hablando del amor, el cariño que se tiene hacia un amigo no hacia ese príncipe del que habla antes. ¿Quién será entonces el "Chico misterioso"? O mejor aún... ¿Quién es "el Chico de la Inquietante Sonrisa"? ¿Qué quiere de la Chica del Botón Rojo? Sigue leyendo... 
"El Chico de la Inquietante sonrisa es perfecto para mí. Es el mejor amigo que se puede tener. Pero él no lo ve así. Siempre le daré las gracias por acercarme, sin saberlo, a saber qué es el amor. Pero sobretodo por llevarme hacia él, hacia..."
Por fin aparece "el Chico Misterioso" ... ¿¡Quién será!?
"Un momento, me estoy yendo por las ramas. Él, el Chico de la Inquietante Sonrisa, siente verdadero amor, él ve en mi no a una princesa, ve a la Princesa. Él, un buen amigo. ¿Qué debo hacer? Confieso que estoy desconcertada. Me gustaría gritar que estoy enamorada pero si con ello pierdo a un gran amigo no lo haré. Prefiero verlo en secreto, sentir el corazón a mi por hora. Tratar de conquistarte en mis sueños si con ello lo tengo a mi lado a él...."
Suspiras, cierras el libro y analizas la situación. ¿Tú qué harías en su lugar? Quieres ayudar a la Chica del Botón Rojo pero no sabes cómo. Caminas y sin darte cuenta llegas a un parque. Ves a dos abuelitos paseando, agarrados de las manos, sientes el amor en el aire. Ahora, ahora miras tus manos en una llevas una chaqueta en la otra un libro. ¿Estarás perdiendo el tiempo buscando el amor en un libro?

Entradas populares de este blog

En un beso infinito más uno.

Ella caminaba sin destino fijo por esa fría ciudad. Enfundada en ese abrigo amarillo, con esos guantes que aunque pequeños son justo de su tamaño y él, en su mente, claro. Mordisquea el cable de los cascos, mira la hora y parece que no pasa el tiempo. Paseos en soledad, sintiéndolo aunque lejos. Aunque efímero fue intenso, esporádico, sin sentido, sincero. Ella, no sabía mucho de matemáticas, tanto que sin mesura amó hasta quedarse sin reservas porque él dijo: "Yo te quiero hasta infinito más uno ¿tú? ¿Cuánto me quieres a mí?" . Pero nunca llegó a tanto, ni ella ni nadie.   Tantas hipótesis que nunca llegaron a ser investigadas, se quedaron en eso... En "y si..", en ayer.

Se me olvidó como se escribe

Ha pasado tanto tiempo y no sé como empezar; si me gusta lo que hago o si debo retomar aficiones olvidadas que quedaron atrás.  He reído, he llorado, he caído y alguna que otra vez no me he levantado. Quien te quiere te hará sufrir, nunca mejor dicho. Son frases sin sentido.

Mientras duermes

Como todas las mañanas últimamente amanezco tan sola en esta cama tan grande. Lo mejor, duermes a mi lado. Me siento en el borde de la cama y miro hacia atrás y ahí estás, mirando hacia otro lado. Apuesto que te  estás haciendo el dormido. Alguna lágrima cae, pero recordando los días en los que no podía levantarme por tener tus brazos encima mío, esa cárcel de amor tan cálida. Todo eso entre risas, pero eso ahora no es más que un recuerdo. Busco mi ropa esparcida por el suelo, me visto y me siento delante del espejo. Aunque no lo creas yo no puedo apartar mi mirada de ti mientras me pongo los pendientes. Te veo moverte, pero esta vez no me buscas. Esta vez ya no es lo mismo. Recojo todo lo que está tirado por el suelo, paso por tu lado y ni siquiera abres un ojo. Antes me hubieses lanzado a esa cama, entre cosquillas y demás risas nos quedaríamos mirándonos el uno al otro miles de horas. Cuando parece estar todo en orden, lo que a la habitación se refiere está claro , termino d...