Realmente, ¿de quién depende nuestra vida? ¿Somos unas simples marionetas en manos de un desconocido? En un segundo noto como con un ligero toque desplazas mi pierna derecha. Con un golpe más fuerte, las cuerdas enredadas en tus manos, elevan mi cuerpo haciéndolo volar. Por un momento he creído respirar, he creído estar libre, por un momento... Miro hacia arriba y te veo. Esas grandes y fuertes manos las cuales sostienen mi vida como si de una ligera pluma se tratase. Ahora miro a los lados y veo esas cuerdas que ahogan mi libertad, que amordazan mis sueños, las mismas que se mueven siguiendo tus caprichos, al son de tus latidos. Entonces, ¿quién tiene el control en nuestras vidas? Tú, ¿verdad? Tú decides quien está a mi lado, quien será mi compañero de viaje, querido desconocido.
Como filosofía de vida tengo la frase "coqueta a ratos, croqueta siempre". Vivo atada a un recuerdo que cosí a un pequeño botón rojo. Escribo cosas sin sentido, sin motivo y sin razón. O tal vez no.