Cuando crees tener todo controlado, cuando crees parar las agujas del reloj con tus propias manos, llega el tiempo con su gran poder y vuelve a accionarlas. Sientes como se deslizan de tus dedos, como pierdes el control de tu vida en segundos. No tienes tiempo para pensar un nuevo plan y te rindes. Es nuestro destino, no te esfuerces en ir hacia atrás, eso déjaselo a los cangrejos.
Como filosofía de vida tengo la frase "coqueta a ratos, croqueta siempre". Vivo atada a un recuerdo que cosí a un pequeño botón rojo. Escribo cosas sin sentido, sin motivo y sin razón. O tal vez no.