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Recetas

En exclusiva la receta única del amor. Sí, como lo oyen, voy a contarles cómo se crea el amor.

Comienzo: dos cucharadas soperas de ternura (si además lo mezclan con sonrisas y caricias, sería perfecto, yo lo suelo hacer así). El punto justo de sinceridad, una pizca de celos ¡en su justa medida!. En estas dos últimas debemos tener cuidado en su consumo excesivo nos podría quedar un amor algo amargo; para que esto no nos ocurra lo mejor es añadir según lo vayamos necesitando un beso tierno, una cena bajo la luz de la luna o tal vez un paseo por la playa y dejarlo cocer a fuego lento, siempre a fuego lento, ¿para qué ir con prisas?
Una vez que está cociendo, es decir que sigue su curso, podemos apreciar ese aroma característico a rosas recién cortadas o un desayuno en la cama; si se observa un olor a lágrimas sin sentido o incluso si vemos que se empieza a ver la ruptura en la cocción debemos aplicar de nuevo los primeros pasos, si el proceso debemos repetirlo varias veces es mejor tirarlo, desecharlo y comenzar de nuevo con otro amor diferente. Es importante que cuaje mientras está cociendo, de hecho es el paso fundamental para que nos duré.
 Una vez que ha cocido y que está cuajado, dejarlo reposar y disfrutar tanto de su sabor, bocado a bocado, porción a porción, que siempre nos recordará a ese primer e inocente beso. Su olor antes descrito "aroma a rosas recién cortadas(...)", su ligera textura comparada con una suave caricia al despertar.
Tiempo estimado para la preparación y demás: aproximadamente toda una vida.


Así amigos, os dejo una de las recetas únicas del amor.

Ah! Se me olvidaba la cosa más importante de todas. Esta receta es imprescindible hacerla en pareja, da igual la combinación que utilices, siempre y cuando no se exceda del número par 2. Ahora ya sí, aquí os dejo mi humilde receta del amor.

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En un beso infinito más uno.

Ella caminaba sin destino fijo por esa fría ciudad. Enfundada en ese abrigo amarillo, con esos guantes que aunque pequeños son justo de su tamaño y él, en su mente, claro. Mordisquea el cable de los cascos, mira la hora y parece que no pasa el tiempo. Paseos en soledad, sintiéndolo aunque lejos. Aunque efímero fue intenso, esporádico, sin sentido, sincero. Ella, no sabía mucho de matemáticas, tanto que sin mesura amó hasta quedarse sin reservas porque él dijo: "Yo te quiero hasta infinito más uno ¿tú? ¿Cuánto me quieres a mí?" . Pero nunca llegó a tanto, ni ella ni nadie.   Tantas hipótesis que nunca llegaron a ser investigadas, se quedaron en eso... En "y si..", en ayer.

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