Soñar con personas que no conoces y enamorarte en un segundo. Soñar que tienes un oso gigantesco, despertarte, hacer la cama y buscar ese oso misterioso que juras haber visto minutos antes. Sueños que te rompen la realidad, que te trasladan a esa maravillosa ciudad que tanto echas de menos, con su gente, sus lugares tan significativos para ti. Sueños que al abrir los ojos se vuelven pesadillas.
Como filosofía de vida tengo la frase "coqueta a ratos, croqueta siempre". Vivo atada a un recuerdo que cosí a un pequeño botón rojo. Escribo cosas sin sentido, sin motivo y sin razón. O tal vez no.