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Despedidas

¿Quién quiere despedidas? Enserio, ¿quién disfruta con ese angustioso momento? A mí, personalmente, no me gustan las despedidas, las caras empapadas de lágrimas, ese sentimiento amargo que te invade el cuerpo e incluso no te deja respirar. Realmente, me da miedo, las huyo.
Siempre que puedo utilizo la tan común expresión de "Hasta luego", así te aseguras, mentalmente, de que vuelves a ver a esa persona. Una vez escuché una frase en clase de historia, podría ser en una de las películas basadas en "el ataque a Pearl Harbor", que decía: -"Te veré cuando te vea" +"Si no te veo yo antes". Esa sí que es una despedida, es decir, se verán, no es un ADIÓS. Es por eso que me alejo de las personas que me quieren para no tener que despedirme en un futuro próximo. Sé que no es la mejor forma de hacerlo pero es la que cada uno elige. 
Aún así hay otro sentimiento que me da pavor y es "el echar de menos". No hay nada comparable a ello, ni siquiera un adiós. Yo no quiero tener que despedirme, no tener que echar de menos a nadie. No me gustaría dejarme nada en el tintero cuando no esté, creo que al igual que todo el mundo.
Cuando estoy sola me gusta recordar momentos que creía olvidados para tenerlos siempre presentes, para que me acompañen en los momentos en los que no tengo energía suficiente para seguir adelante. Aunque ya no estén a mi lado, para mí lo siguen estando.

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Ella caminaba sin destino fijo por esa fría ciudad. Enfundada en ese abrigo amarillo, con esos guantes que aunque pequeños son justo de su tamaño y él, en su mente, claro. Mordisquea el cable de los cascos, mira la hora y parece que no pasa el tiempo. Paseos en soledad, sintiéndolo aunque lejos. Aunque efímero fue intenso, esporádico, sin sentido, sincero. Ella, no sabía mucho de matemáticas, tanto que sin mesura amó hasta quedarse sin reservas porque él dijo: "Yo te quiero hasta infinito más uno ¿tú? ¿Cuánto me quieres a mí?" . Pero nunca llegó a tanto, ni ella ni nadie.   Tantas hipótesis que nunca llegaron a ser investigadas, se quedaron en eso... En "y si..", en ayer.

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Ha pasado tanto tiempo y no sé como empezar; si me gusta lo que hago o si debo retomar aficiones olvidadas que quedaron atrás.  He reído, he llorado, he caído y alguna que otra vez no me he levantado. Quien te quiere te hará sufrir, nunca mejor dicho. Son frases sin sentido.

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