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Mudanzas (II)

Doy un sorbo largo de vino, aprieto en mi mano fuerte el botón rojo y tomo impulso. El primer intento en vano, me siento de nuevo. El segundo es el que me lleva a recoger lo último que me une a ti en esta casa pero no sin antes recordar lo que vivimos juntos.
Cojo el sombrero,  lo observo y me lo pongo. "¿Recuerdas aquel día de viento? Sí, aquel en el que te empeñaste en llevar sombrero sabiendo bien que saldría volando. Gracias a él nos conocimos. Gracias a que el viento hizo caer un sombrero en mis manos mientras, como de costumbre, caminaba cabizbaja. La sorpresa llegó cuando al alzar la vista vi los ojos que acompañaban a aquel sombrero. ¡Qué recuerdos...!"
Qué felices fuimos en ese momento y ahora... ¿Ahora qué nos queda? Vuelvo hacia la butaca, meto el sombrero en la caja y sirvo otra copa de vino. Aún queda tu bufanda de cuadros.

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Cumplir un año menos - La Oreja de Van Gogh "Desde hoy creceré hasta que nací..." No habrá mejor canción que esta para un cumpleaños como el de este año. PD: Feliz 20 cumpleaños Marichu.

En un beso infinito más uno.

Ella caminaba sin destino fijo por esa fría ciudad. Enfundada en ese abrigo amarillo, con esos guantes que aunque pequeños son justo de su tamaño y él, en su mente, claro. Mordisquea el cable de los cascos, mira la hora y parece que no pasa el tiempo. Paseos en soledad, sintiéndolo aunque lejos. Aunque efímero fue intenso, esporádico, sin sentido, sincero. Ella, no sabía mucho de matemáticas, tanto que sin mesura amó hasta quedarse sin reservas porque él dijo: "Yo te quiero hasta infinito más uno ¿tú? ¿Cuánto me quieres a mí?" . Pero nunca llegó a tanto, ni ella ni nadie.   Tantas hipótesis que nunca llegaron a ser investigadas, se quedaron en eso... En "y si..", en ayer.

Rotuladores de colores.

¿Sabes esa sensación de no servir para nada? Esa sensación, depende de las personas, se va acumulando  a lo largo del tiempo. Esa sensación también se puede dar por dar más de lo que esperas recibir y no una, dos y tres veces en un mismo día tal vez. Por no ver tu esfuerzo reconocido. Por ser siempre la última persona a la que recurrir porque sabes que siempre, pase lo que pase, estará. Me gusta llorar por eso, unas veces te quedas tranquila. Otras, odias a todo el mundo en general. Soy una persona de carácter serio, amargada (tal vez un poco) pero puede ser porque cada vez que intento dibujarme una sonrisa cojo un rotulador que se borra con el agua. Si consiguiese uno permanente... Uno que por muchas lágrimas que derramase jamás se borrase, ese día sería feliz. Pero ese pocas personas lo consiguen, pocos son los afortunados. Mientras, los no afortunados, dibujamos una sonrisa todas las mañanas esperando que ésta, al menos, dure hasta mediodía. Además aunque ahora me lanc...