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Siempre que sea contigo

Desde que te vi, los segundos sin verte se vuelven eternidades.
Desde que me dijiste que jamás te había llenado tanto una sonrisa, no puedo parar de suspirar a escondidas.
Desde ese momento me baño todas las noches en esos ojos azules.

Desde entonces han pasado años, pasarán décadas y aún seguiré queriendo comerte a besos.
Perderme en tu espalda y llegar a tu rubia cabellera rizada, acurrucarme en tu pecho y dormir toda la noche.

Son perfectas las caricias que deshacen mi cama. Me pierdo entre las sábanas color miel mientras cuento los lunares que hacen única tu piel.
Morder tus miedos es otro de mis retos, besarte en los labios, llorar al fuego, apretar el botón rojo y gritar lo que te quiero. Siempre que sea contigo.
Tú eres tan perfecto y yo tengo muchos defectos, tantas manías, que esa es una de las cosas que más valoro de ti. No cambiar mi manera de ser, tan sólo la de sentir.
Sigo siendo la pequeña chica del botón rojo que se esconde entre sus libros.

-¿Quieres una pelea de almohadas?
+ Siempre que sea contigo, asumo el riesgo de enamorarme.

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