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Shhh... ¡Que duermen!

¡Buenas noches pequeños saltamontes!

Casi un mes después vuelvo a mi querido blog.
Jo, no tengo excusa. Ninguna, lo sé... Pero traigo buenas nuevas.
Así que...
EJEM EJEM
SEÑORAS Y SEÑORES....
Empiezo:


1. LOS EXÁMENES: ¡Bendito el día que acabé con esa tortura! Pues bien, este cuatrimestre ha sido estupendo. He aprobado las cinco, esta vez sí... Muy contenta además porque había estudiado bastante. Y nada, a darlo todo en los próximos que aunque parezca que no.. Dices dos veces Marzo y está aquí Abril, balbuceas intentando decir Abril y llegó Mayo, coges impulso para evitar la alergia y llegó Junio y con estos dos meses los exámenes finales. Pero no adelantemos acontecimientos.
2. MI PELO: "De nuevo me cansé, me cansé y a la peluquería me largué..." Pues eso, que me he vuelto a cortar el pelo, alegría para algunos, tristeza para otros. A mí por lo menos me gusta, aunque si tengo que decir que esta vez está muy muy corto...
3. MIS PROYECTinos: cada vez va la cosa mejor, no digo más. Muy contenta con los resultados que se van teniendo y bueno... Mis niñas, a las que ayudo en mates lo han sacado todo y eso para mí vale más que lo que yo haya sacado.

En fin, eso es lo nuevo que ha ido ocurriendo por aquí. A la espera de más historias interesantes de La Chica del Botón Rojo que espero que os gusten.

¿Que por qué pongo esa foto? Porque me da la gana.
Por lo que ahora digo: ¡MÁRCHENSE A DORMIR GANDUUUUULES! BUENAS NOCHES:D

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En un beso infinito más uno.

Ella caminaba sin destino fijo por esa fría ciudad. Enfundada en ese abrigo amarillo, con esos guantes que aunque pequeños son justo de su tamaño y él, en su mente, claro. Mordisquea el cable de los cascos, mira la hora y parece que no pasa el tiempo. Paseos en soledad, sintiéndolo aunque lejos. Aunque efímero fue intenso, esporádico, sin sentido, sincero. Ella, no sabía mucho de matemáticas, tanto que sin mesura amó hasta quedarse sin reservas porque él dijo: "Yo te quiero hasta infinito más uno ¿tú? ¿Cuánto me quieres a mí?" . Pero nunca llegó a tanto, ni ella ni nadie.   Tantas hipótesis que nunca llegaron a ser investigadas, se quedaron en eso... En "y si..", en ayer.

Mientras duermes

Como todas las mañanas últimamente amanezco tan sola en esta cama tan grande. Lo mejor, duermes a mi lado. Me siento en el borde de la cama y miro hacia atrás y ahí estás, mirando hacia otro lado. Apuesto que te  estás haciendo el dormido. Alguna lágrima cae, pero recordando los días en los que no podía levantarme por tener tus brazos encima mío, esa cárcel de amor tan cálida. Todo eso entre risas, pero eso ahora no es más que un recuerdo. Busco mi ropa esparcida por el suelo, me visto y me siento delante del espejo. Aunque no lo creas yo no puedo apartar mi mirada de ti mientras me pongo los pendientes. Te veo moverte, pero esta vez no me buscas. Esta vez ya no es lo mismo. Recojo todo lo que está tirado por el suelo, paso por tu lado y ni siquiera abres un ojo. Antes me hubieses lanzado a esa cama, entre cosquillas y demás risas nos quedaríamos mirándonos el uno al otro miles de horas. Cuando parece estar todo en orden, lo que a la habitación se refiere está claro , termino d...

Rotuladores de colores.

¿Sabes esa sensación de no servir para nada? Esa sensación, depende de las personas, se va acumulando  a lo largo del tiempo. Esa sensación también se puede dar por dar más de lo que esperas recibir y no una, dos y tres veces en un mismo día tal vez. Por no ver tu esfuerzo reconocido. Por ser siempre la última persona a la que recurrir porque sabes que siempre, pase lo que pase, estará. Me gusta llorar por eso, unas veces te quedas tranquila. Otras, odias a todo el mundo en general. Soy una persona de carácter serio, amargada (tal vez un poco) pero puede ser porque cada vez que intento dibujarme una sonrisa cojo un rotulador que se borra con el agua. Si consiguiese uno permanente... Uno que por muchas lágrimas que derramase jamás se borrase, ese día sería feliz. Pero ese pocas personas lo consiguen, pocos son los afortunados. Mientras, los no afortunados, dibujamos una sonrisa todas las mañanas esperando que ésta, al menos, dure hasta mediodía. Además aunque ahora me lanc...